Andrés Calamaro nació el 22 de agosto de 1961, cuando cumplió ocho años pidió de regalo un acordeón, y más tarde un tambor (después de golpear los parches en casa de unos vecinos en el downtown de Buenos Aires). Sin embargo, con el tiempo, se fue volcando a la guitarra eléctrica y al piano, el instrumento donde muestra mayor fluidez y versatilidad. Años después, pescando tiburones en Uruguay, Andrés escucho su primera oferta de trabajo, un grupo musical, ya en sus horas bajas, necesitaba un reemplazo en los teclados, y fue entonces cuando nuestro jovencísimo Andrés salió a las carreteras por primera vez.
Un tiempo después, tejió su futuro propio, y fue a una audición para entrar en el grupo Raíces, y entre los gritos del Mundial de fútbol, y los tambores del candombe, dio sus primeros pasos en el latín jazz y fue detenido por la policía de la dictadura. Era invierno.
Probó suerte en boites, con The Platters, tocó con integrantes de una secta religiosa, y allá donde pudiera sentarse a tocar un teclado, hasta que, en los primeros meses de la década del ochenta, recibió la llamada que cambiaría su destino, era Miguel Abuelo recién llegado de la isla de Ibiza.
Con Los Abuelos de la Nada encontró su lugar, tan deseado, en el olimpo criollo del rock argentino, eran los primeros años ochenta. Los Abuelos era un combinado de poesía, funky, carretera y armonías, formado por seis músicos de curtido talento y personalidad, entre los cuales estaban el productor y bajista Cachorro López, el cantor de tangos Daniel Melingo y el, ya mencionado, Abuelo. Andrés Calamaro compuso dos de los hits más destacados de la banda: “Mil horas” y “Sin gamulán”.
Paralelamente a sus actividades “oficiales”, Calamaro integró infinidad de grupos, siempre en calidad de invitado. Participó en La Ray Milliand Band (con Pipo «Látex» Cipolatti, Daniel Melingo, Miguel Zavalata, Hilda Lizarazu y Fabián Von Quintiero), Los Zodíaco y Comida China (con Rafael Bini, Tom Lupo, Chiche Alberti, Willy Crook, Fabián Von Quintiero, Miguel Zabaleta, Hilda Lizarazu, Fabiana Cantilo y Rinaldo Raffanelli).
Los Abuelos de la Nada se disuelven en 1986 y Andrés sigue asiduo a los estudios de grabación, con una prometedora carrera de producción musical, que incluye el disco que consagró a Los Fabulosos Cadillac, entre otras grabaciones realizadas entre Buenos Aires y México.
En 1984 hizo su debut solista, con “Hotel Calamaro”. La producción de algunos temas estuvo a cargo de Charly García y Fito Páez participó de algunas sesiones, ya que estaba grabando su LP “Del ‘63″ en el mismo estudio. Duramente criticado por la prensa, este disco fue casi ignorado por el público. Sin embargo, con el tiempo, sobrevivieron “Fabio Zerpa tiene razón” y “Otro amor en Avellaneda”.
En 1985 integró Las Ligas, la banda que acompañaba a Charly García y registró “Vida cruel”, con Fernando Samalea (batería), Richard Coleman y Gringui Herrera (guitarras), Fabián Von Quintiero (teclados) y el Flaco Spinetta como invitado. Su tercer disco solista, “Por mirarte” (1987) no tuvo demasiada repercusión, aunque se destacan el tema homónimo y el cover de “Johnny B. Goode”, el clásico rock and roll de Chuck Berry.
Mismo destino sufrió el cuarto álbum, “Nadie sale vivo de aquí” (1989), pese a la buena crítica de los medios. Ya por entonces tenía una banda estable: Ariel Rot (guitarra), Gringui Herrera (guitarra), El Alemán Schanzenbach (bajo), Ricardo González (batería) y Jordi Polanuer (saxo). Previamente había trabajado en la producción de los discos de Don Cornelio y la Zona, Los Enanitos Verdes y Los Fabulosos Cadillacs.
En septiembre de 1991 emigró a España, en donde fundó la banda Los Rodríguez, junto a Ariel Rot, Julián Infante y Germán Vilella. Con este grupo hispanoargentino grabó cuatro placas y consiguió mayor éxito con “Sin Documentos” (1993).
Paralelamente, continuó con su carrera solista: “Grabaciones encontradas” (“Volumen 1″ en 1993 y “Volumen 2″ en el ‘94), presentadas en The Roxy junto a Gringui Herrera y Willy Crook, más los invitados especiales: su hermano Javier, Charly García, Mariano Mores. En esta placa se incluye uno de los hits más importantes del verano ‘94: “No se puede vivir del amor”.
En 1995 compuso la banda de sonido de dos películas nacionales: “Caballos salvajes” (segundo trabajo de Marcelo Piñeyro tras su popular “Tango Feroz”) y “1000 boomerangs” (opera prima de Mariano Galperín).
Participó del álbum “Chiapas”, a beneficio de los indígenas de ese estado mexicano, para el cual grabó el tema “Media Verónica” y regresó a los discos solista con “Alta Suciedad” (1997).
En 1999 fue artista invitado de Bob Dylan en una gira de 12 conciertos por España.
En el año 2000, después de publicar el quíntuplo álbum, “El salmón”, se concentró en sus revoluciones musicales internas, experimentando con las corrientes y meditando el futuro de la industria musical y de los formatos físicos y virtuales… Se volcó en la composición, y firmó una obra de cerca de mil canciones, algunas firmadas con los poetas Marcelo Scornik y Jorge Larrosa, la gran mayoría de las cuales sigue inédita.
Varios años de silencio pasaron antes de su siguiente disco. Calamaro puso a disposición del público cerca de un centenar de canciones en Radio Salmón Vaticano, su museo sonoro en internet, y filtró un importante número de inéditos a las páginas no oficiales para los coleccionistas, pese a la presión de la industria discográfica en contra del mp3. Pero en el 2004 se despachó con “El cantante”, un disco casi acústico de canciones clásicas del repertorio latinoamericano y tres canciones propias.
En 2005 pasaría algo que daría un aire importante a la carrera de Calamaro: vuelve a Argentina. No solo vuelve, sino que decide reencontrarse con amigos y músicos que habían pasado por su vida y hacía tiempo que no visitaba. Calamaro, hemos de aclarar, hacía años que no pisaba un escenario y por algunos momentos se consideraba ex-músico. De las reuniones con Los Auténticos Decadentes, Juanse de Los Ratones Paranoicos, Pappo… surgió una que sería muy especial. Tras subir al escenario colaborando en algún tema con ellos en el festival de Gessel, los chicos de la Bersuit Vergarabat propusieron a Andrés tocar con ellos en el Cosquín Siempre Rock, un festival en Córdoba, Argentina. Calamaro aceptó por el entusiasmo de los Bersuit y, aunque no acabó demasiado contento con el concierto, significó el verdadero regreso a los escenarios. Regreso que quedaría refrendado en una serie de conciertos en el estadio Luna Park de Buenos Aires, donde se grabó el audio de uno de los recitales y se realizó con él lo que sería El regreso, el primer disco en directo de Calamaro, que además fue galardonado con, nada más y nada menos, que cuatro Premios Gardel, incluído el de Oro al mejor álbum del año. A estos conciertos les seguirían unos cuantos más en España con la Bersuit y cierra el año en el estadio de Obras, en Buenos Aires, en un concierto multitudinario.
Durante 2005 Calamaro vuelve a trabajar con Javier Limón. En su idea de realizar un disco completo de versiones, ambos barajaron la idea de hacer un disco completo de tangos. Y así fue como nació Tinta roja (2006), junto con el Niño Josele a la guitarra pura y Juanjo Domínguez, otro académico argentino. A este disco le siguió una gira por España con algunos músicos de Paco de Lucía, por supuesto, comandados por el Niño Josele. Conciertos emocionantes para cerrar con broche de oro esta estapa de versiones.
Andrés Calamaro también cumplió el sueño de varios seguidores que le habían conocido tras Los Rodríguez, se volvió a juntar con la otra parte pesada del grupo: Ariel Rot. Una serie de conciertos por España que comenzaron en Valladolid con una banda de auténtico rock, donde se encontraban algunos ex músicos de Andrés como Candy Avelló o el Niño Bruno, fueron una excusa para volver ver a dos Rodríguez tocando juntos, codo con codo. Si algo quedó claro en esos conciertos es que el repertorio de ambos a lo largo de los años ha dado para mucho.
En 2006 se edita un DVD en directo, Made in Argentina, esta vez, grabado en el Obras, en diciembre de 2005. Un concierto espectacular con canciones que no había incluido antes en ningún otro repertorio como Output-Input o La parte de adelante. Fue grabado con la Bersuit como banda y con Vicentico y Litto Nebbia de invitados. El DVD venía acompañado de un CD que resumía la gira de tres conciertos que realizó en noviembre de 2005 por España.
Sería con Litto Nebbia, el mítico cantante de Los Gatos, grupo pionero del Rock argentino, con quien Calamaro grabaría en 2006 El palacio de las flores, que saldría a la venta en noviembre de ese mismo año. En él, Calamaro vuelve al método compositivo y revisita algunas cosas que tenía en el armario. Corazón en venta, Patas de rana, Mi bandera o la declaración de principios de El tilín del corazón, son algunas de las canciones que componen este disco, con el que Calamaro vuelve a la publicación de nuevas canciones. Una música elegante y exquisita y unas letras muy argentinas y arriesgadas nos preparan para llevarnos al palacio y cerrar un 2006 cargado de trabajo, que se cerró con unos conciertos con Ariel Rot en Argentina, repitiendo lo vivido meses antes al otro lado del charco.
Los éxitos cosechados en 2006 se ven recompensados, tanto en su natal Argentina como en España, con premios otorgados por sus compañeros de profesión. En marzo de 2007 recibe, de esta forma, el galardón que lo acredita como Personalidad del Año 2006 en Argentina, en una gala en la que estuvo acompañado por amigos como Vicentico, Juanse o Fito Páez. A su vez, en España, se otorga a su disco de tantos Tinta roja el Premio de la Música en España, en la categoría de “Mejor álbum de música tradicional”.
Durante esa primavera realiza la grabación del que será su siguiente álbum, La lengua popular (2007), reuniéndose con su ex compañero en Los Abuelos de la Nada Cachorro López, que actúa como productor del disco y compone la música de varios temas junto a Andrés. Con este disco, Andrés confirma su buen momento, sin duda uno de los mejores de su larga carrera, con temas como Los chicos, Mi gin tonic, La mitad del amor o el primer single, 5 minutos más (minibar). Antes de publicar el disco en septiembre, realiza una serie exitosa de conciertos en el verano español junto al grupo Fito & Fitipaldis, en una gira multitudinaria que reunió a más de 100.000 personas en tan sólo cinco conciertos.

FUENTES Y MUCHAS GRACIAS A:
Sitio Oficial www.calamaro.com
Sitio del rock argentino www.rock.com.ar
Camisetas para todos www.camisetasparatodos.com

